Como cada año desde 1982 tuvo lugar la feria anual de arte,
ARCO (Feria Internacional de Arte Contemporáneo). Es una de las principales ferias de arte
contemporáneo que se celebra a nivel internacional, se realiza en el recinto
ferial de Madrid IFEMA. Actualmente la feria se encuentra bajo la dirección del
galerista Carlos Urroz, quien la dirige desde 2010.ARCOmadrid reúne una oferta artística muy amplia desde las vanguardias históricas, hasta el arte más actual. ARCO se caracteriza por el intento de impulsar el del arte en España. Artistas de todo el mundo muestran las obras más modernas y extravagantes de la década.
ARCO es una verdadera torre de Babel, no sólo por la
cantidad de artistas de distintitos países, también los visitantes de la
exposición llegan desde diversos puntos del mundo, se podía visitar la feria y
escuchar diversos comentarios en varios idiomas como el inglés o el francés. Hablando
con una turista inglesa de mediana edad, me cuenta que viene desde hace 3 años,
no se dedica al arte, simplemente le gusta el arte y España.
Paseé por el recinto ferial durante horas intentado
comprender las obras y las caras de muchos visitantes: eran caras de sorpresa,
emoción, incomprensión y mi favorita, de perplejidad. Muchos visitantes contemplaban
las obras con una mirada interrogante sin saber si reír o llorar, si les
gustaba o no, o sin llegar a comprender que hacía eso colocado ahí.
Para mi sorpresa la mayor parte de los visitantes eran
jóvenes, creía que serían personas más mayores, pronto descubrí que toda esa marabunta
eran estudiantes que venían en grandes grupos desde diferentes puntos de
España: Cataluña, Galicia, País Vasco o Andalucía. No sólo eran estudiantes de
Bellas Artes o Historia del Arte, muchos de ellos estudiaban diseño, fotografía
o incluso arquitectura. La mayoría consideraban una oportunidad poder asistir a
ARCO, pero a la hora de opinar sobre las obras no aportaban comentarios muy
positivos: “Hay cosas muy interesantes, pero muchas no aportan nada”.
El segundo grupo de viandantes de la feria eran personas
curiosas, aficionados al arte o a realizarlo. Representaban una franja muy
amplia de edad, también es curioso que la mayor parte de los interesados eran
mujeres y sus parejas” acompañantes por obligación” me confesaba un hombre, “ella
pinta por hobby y yo le acompaño”. Lo mismo ocurría con una pareja bastante más
mayor, “desde que me jubilé saco tiempo para pintar y me gusta venir a coger
ideas” también había convencido a su marido para asistir a la exposición.
En general en la exposición había más mujeres que hombres,
sobre todo en la franja de los más jóvenes.
Por fin destacamos el grupo que podemos considerar expertos,
pintores consagrados, galeristas, etc. son pocas las personas que encontré que
se considerasen profesionales y que no trabajasen en la feria, no sé si por
modestia o por el horario de mi visita, el viernes por la mañana. Un grupo de pintoras
y una galerista me cuentan que vienen desde hace años, les gusta ver nuevas
tendencias, me compararon otras ferias
destacando la del año pasado como difícil de superar. Estando frente a una obra
una de las mujeres se ríe y me dice “Es una exposición muy buena pero en el
arte siempre se cuelan fraudes”.
La impresión sobre ARCO fue muy distinta a la esperada, no
me esperaba tanta gente joven interesada en el arte y unas respuestas tan
sinceras sobre la exposición, la mayoría coincidían que era una oportunidad ir
a ver la exposición y que tenía gran valor, pero no todo podía considerarse
arte.





No hay comentarios:
Publicar un comentario